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MEXICO ENFRENTARA A GUATEMALA DEL 5 AL 7 DE MARZO

CONOCE A LOS INTEGRANTES DE LA ESCUADRA COPA DAVIS DE MEXICO

JORGE LOZANO CAPITAN El equipo representativo de México jugará contra Guatemala en la primera ronda del Grupo II de la Zona Americana de Copa Davis, en la “Catedral del Tenis en México”, el Centro Deportivo Chapultepec, del 5 al 7 de marzo próximo. Conoce a los integrantes del conjunto nacional.

El potosino Jorge Lozano es otra de las grandes figuras del tenis nacional. Ganó dos veces el Campeonato Nacional de primera fuerza, en 1980 y 86, y debutó exitosamente en Copa Davis en marzo de 1981, al enfrentar al conjunto estadunidense, en compañía de Ramírez. La mancuerna mexicana venció a los norteamericanos Sherwood Stewart y Marty Riessen.

Al año siguiente, derrotaron también en dobles a los australianos Phil Dent y John Alexander. Tras 15 años de actividad, se retiró con un triunfo frente a España, cuando México superó a España 3-2 en el Club Alemán. Lozano y Lavalle hicieron morder el polvo a Emilio Sánchez y Sergio Casal. En la Copa Casablanca, ganó dos veces la corona de dobles junto a Rafael Belmar Osuna.

Otras memorables actuaciones dignas de mencionar, son las que eslabonó en el circuito de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), junto con su gran pareja en dobles, el norteamericano Todd Witsken, con quien integró una de las mejores mancuernas a lo largo de casi una década. Lozano conoció a Todd en 1979 en una de sus participaciones en un torneo de California, cuando el mexicano enfrentó y perdió ante el norteamericano Ken Flach.

Por su parte Todd venció a su rival, y en la tribuna, algo curioso, contó con los aplausos de Jorge Lozano.

Una década más tarde, en 1989, su amistad se hizo más estrecha, cuando ambos coincidieron como estudiantes en la Universidad del Sur de California (UCLA).

El destino los hizo compañeros de cuarto, por lo que de inmediato acordaron formar un poderoso tándem, el cual logró sonados éxitos a nivel colegial. Tres años después saltaron al profesionalismo y la combinación del potente tenis de Witsken, se añadió la elegancia y precisión de Jorge, y dieron como resultado un binomio de gran potencia y calidad, que muy pronto destacó en los eventos más relevantes de la ATP. A lo largo de sus participaciones, Lozano y Witsken se alzaron con el triunfo en seis disputados torneos, y alcanzaron 12 finales. Sin ir más lejos, el mejor año de estos dos grandes raquetistas fue 1988, en donde se agenciaron el título del prestigiado Abierto de Italia, el quinto torneo más importante del mundo, el cual se juega en las canchas de arcilla del Foro Itálico.

Ese año también llegaron a la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos y calificaron para el torneo de Maestros, donde intervinieron las ocho mejores parejas del mundo, colocándose en el tercer sitio, el ranking más alto que alcanzaron en sus carreras. Para Lozano, 1988 también le produjo otros meritorios éxitos, ya que en el US Open se metió a los octavos de final de singles, siendo el último mexicano que ha jugado en el estadio principal. Desafortunadamente Jorge cayó en tres peleados sets frente al tremendo Jimmy Connors, el niño adorado de la competencia. Lozano llegó desgastado a este cotejo luego de una victoria agotadora sobre el argentino Guillermo Pérez Roldán.

También en el multicitado 88, Lozano capturó su primera corona de dobles mixtos en el famoso Roland Garros, llevando en esa ocasión de compañera a la morena norteamericana Lori McNeil. Regresando a Witsken, en el 89 la pareja nuevamente clasificó para el Masters, pero esta vez no pasaron a las semifinales en su grupo.

De todas maneras situarse entre los mejores ocho duetos del orbe merece un reconocimiento especial. En la década de los 90, el nivel de Witsken y Lozano empezó a bajar de voltaje y los grandes triunfos se hicieron menos frecuentes.

Después ambos intentaron otras alternativas que no les funcionaron, aunque Lozano ganó una ocasión el torneo de Rotterdam, en Holanda, en compañía de Leo Lavalle. Jorge todavía dio guerra en su modalidad favorita, que fueron los dobles y en 1990 regresó al podio de los triunfadores en el Abierto de Francia, al adjudicarse el título junto a la españolita Arantxa Sánchez Vicario.

Mientras tanto, Witsken se perdía en la penumbra, debido principalmente a sus problemas de salud. Lo importante es que el dueto Lozano-Witsken ocupa un lugar importante entre las mejores parejas de la ATP, a la misma altura de otros binomios sensacionales, como Stan Smith-Bub Lutz, John McEnroe-Peter Fleming, Raúl Ramírez-Brian Gottfried, John Newcombe-Tony Roche, Stefan Edberg-Anders Jarryd, Jacco Eltingh-Paul Haarhuis, Bob Hewitt-Frew McMillan, entre otras estrellas del firmamento tenístico.

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